El aeropuerto de Berlín-Tempelhof es, de los tres aeródromos berlineses, el más laureado. De los más antiguos de Europa, este aeropuerto ha vivido ya sus mejores momentos y, antes de que acabe el año, será clausurado tras más de ocho décadas.
Fundado en octubre de 1923, el aeródromo está situado en la capital de Alemania, entre los distritos de Tempelhof-Schöneberg y Neukölln. Si sus pistas pudieran hablar contarían que fueron pisadas por personajes como Adolf Hitler y que, durante el bloqueo de Berlín, era allí adónde aterrizaban los aviones.
Sin embargo, el Berlín-Tempelhof ha ido perdiendo afluencia y protagonismo tanto a nivel europeo como nacional. En su momento fue la construcción más grande del mundo (hasta que se levantó el Pentágono), pero ahora es el último aeropuerto de los tres que hay en Berlín.
Debido a su situación, prácticamente en el centro de la capital bávara, su ampliación se antoja prácticamente imposible y esto, junto a las mejoras del aeropuerto de Berlín-Schönefeld, ha llevado a la decisión final de cerrarlo. El 31 de octubre será la fecha en la que el aeródromo de Berlín-Tempelhofcierre sus puertas al cielo alemán. |