El tribunal de apelación de Douai, al norte de Francia, ha rechazado la petición de anulación del matrimonio realizada por un hombre que argumentaba la falsa condición de virgen de su esposa como motivo de separación, según señala la agencia EFE.
En una primera instancia, el juzgado de Lille había considerado que la petición tenía base suficiente como para anular el matrimonio. Según el dictamen de la justicia gala, mentir sobre la virginidad suponía un grave perjuicio a las "cualidades esenciales de un cónyuge".
Tras la primera sentencia en abril que justificaba el divorcio del matrimonio de origen magrebí, la polémica obligó a la ministra francesa de Justicia, Rachida Dati, a recurrir mediante la Fiscalía gala, como le reclamaban desde colectivos feministas.
Así, ha pasado tanto tiempo entre sentencia y sentencia, que la propia esposa cambió de opinión y apoyaba la anulación del matrimonio por haber mentido sobre su condición de virgen. Sin embargo, ahora el tribunal argumenta que la mentira sólo afectaba al pasado de la mujer. |