Últimamente, parece que el Gobierno chino está más pendiente de censurar webs de Internet que de ocuparse de los problemas "reales" que afectan a sus ciudadanos. Tras la melamina en los productos lácteos, el exceso de plomo en ciertos juguetes y los dentífricos con anticongelante, llegan ahora los huevos falsos.
La noticia ha visto la luz en una publicación llamada Standard, y en ella se detalla las esperpénticas características de una partida de huevos más baratos de lo habitual y que se venden, sobre todo, en los puestos callejeros.
Los huevos falsos están elaborados con carbonato de calcio (cáscara) y tartrazina (color de la yema), así como con otras sustancias como óxido de aluminio, alginato de sodio, cloruro cálcico, benzoato sódico y gelatina.
Los huevos, que ya surgieron hace cuatro años en la región de Cantón, se están vendiendo ahora en el mercado callejero de Fujian sin avisar de los efectos adversos, entre los que los expertos destacan el retraso mental derivado del consumo habitual del óxido de aluminio. |