Fernando Hiraldo, director de la Estación Biológica de Doñana (EBD), ha mostrado su preocupación por el paso de los rocieros a la altura de Doñana y les ha aconsejado que no utilicen vehículos motorizados.
Así pues, el paso de los rocieros por Doñana se reduce a dos posibilidades: a caballo (o mula) o andando. Esta medida tiene como objetivo reducir al mínimo el posible impacto negativo que pueda tener el Rocío en la perjudicada Doñana.
"Por el Parque Nacional, lo que pase de esta romería tiene que ser el Rocío tradicional, porque ahora hay un batiburrillo de vehículos todoterreno, muchos bienintencionados pero otros desaprensivos, y unos romeros sufridores, los de las carretas, los que van andando o a caballo, a los que hay que defender, porque son el alma del Rocío", ha recordado Hiraldo.
"El Parque Nacional debería contribuir a conservar un Rocío que se está perdiendo: el Rocío de las carreteras engalanadas de Jerez o de Cádiz o del Puerto, que era una auténtica preciosidad y una de las imágenes más bellas de Doñana que recuerdo", ha asegurado el director del EBD a la Agencia EFE. |